HABLA QUE TU SIERVO ESCUCHA

¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios del consuelo! Él nos alienta en nuestras luchas hasta el punto de poder nosotros alentar a los demás en cualquier lucha, repartiendo con ellos el ánimo que nosotros recibimos de Dios. Si los sufrimientos de Cristo rebosan sobre nosotros, gracias a Cristo rebosa en proporción nuestro ánimo.

2CORINTIOS 1, 3-5 


Así pues, reconoce hoy, y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios allá arriba en el cielo y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Observa los mandatos y preceptos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos, después de ti, y se prolonguen tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre. 

DEUTERONOMIO 4, 39-40 BCEE


LECTURA PATRISTICA

San Máximo Confesor. Cuestión 63, a Talasio

... Él, en efecto, al disipar, a semejanza de una lámpara, la oscuridad de nuestra ignorancia y las tinieblas de nuestro pecado, ha venido a ser como un camino de salvación para todos los hombres: con la fuerza que comunica y con el conocimiento que otorga, el Señor conduce hacia el Padre a quienes con él quieren avanzar por el camino de la justicia y seguir la senda de los mandatos divinos. 

En cuanto al candelero, hay que decir que significa la santa Iglesia, la cual, con su predicación, hace que la palabra luminosa de Dios brille e ilumine a los hombres del mundo entero, como si fueran los moradores de la casa, y sean llevados de este modo al conocimiento de Dios con los fulgores de la verdad. 

La Palabra de Dios no puede, en modo alguno, quedar oculta bajo el celemín; al contrario, debe ser colocada en lo más alto de la Iglesia, como el mejor de sus adornos. ... La letra, en efecto, si no se interpreta según su sentido espiritual, no tiene más valor que el sensible y está limitada a lo que significan materialmente sus palabras, sin que el alma llegue a comprender el sentido de lo que está escrito. ... No coloquemos, pues, bajo el celemín, con nuestros pensamientos racionales, la lámpara encendida (es decir, la palabra que ilumina la inteligencia), a fin de que no se nos pueda culpar de haber colocado bajo la materialidad de la letra la fuerza incomprensible de la sabiduría; coloquémosla, más bien, sobre el candelero (es decir, sobre la interpretación que le da la Iglesia), en lo más elevado de la genuina contemplación; así iluminará a todos los hombres con los fulgores de la revelación divina. 


Entonces le avisaron: 'Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren

verte'. Él respondió diciéndoles: 'Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen'.   

LUCAS 8. 21 BCEE


Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse público. Mirad, pues, cómo oís, pues al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener. 

LUCAS 8, 17-18  BCEE


Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: 'Paz a vosotros'. Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: 'Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo'. Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: 'Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos' 

JUAN 20, 19-23 BCEE


Cristo toma forma, por la fe, en el hombre interior del creyente, el cual es llamado a la libertad de la gracia, es manso y humilde de corazón, y no se jacta del mérito de sus obras, que es nulo, sino que reconoce que la gracia es el principio de sus pobres méritos; a este puede Cristo llamar su humilde hermano, lo que equivale a identificarlo consigo mismo, ya que dice: Cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis. Cristo toma forma en aquel que recibe la forma de Cristo, y recibe la forma de Cristo el que vive unido a él con un amor espiritual.

Del comentario sobre la carta a los Gálatas, de SAN AGUSTÍN, obispo.

¿Acaso no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que habita en vosotros y habéis recibido de Dios? Y no os pertenecéis, pues habéis sido comprado a buen precio. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!
1CORINTIOS 6, 19-20

...Pero procurad alabarlo con toda vuestra persona, esto es, no sólo vuestra lengua y vuestra voz deben alabar a Dios, sino también vuestro interior, vuestra vida, vuestras acciones. En efecto, lo alabamos ahora, cuando nos reunimos en la iglesia; y, cuando volvemos a casa, parece que cesamos de alabarlo. Pero, si no cesamos en nuestra buena conducta, alabaremos continuamente a Dios. ...
De los comentarios de SAN AGUSTÍN, ob sobre los salmos

De los sermones de San Agustín, obispo:
Sed ricos en buenas obras, dice el Señor. Éstas son las riquezas que debéis ostentar, que debéis sembrar. Éstas son las obras a las que se refiere el Apóstol, cuando dice que no debemos cansarnos de hacer el bien, pues a su debido tiempo recogeremos. Sembrad, aunque no veáis todavía lo que habéis de recoger. Tened fe y seguid sembrando. 

Sermón Morin 11, del oficio de lectura.

Y si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús también dará vida a vuestros cuerpos mortales, por el mismo,  Espíritu que habita en vosotros. 
ROMANOS 8, 11 BCEE

Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; Así que, ya vivamos ya muramos, somos del Señor. Pues para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de muertos y vivos. 
ROMANOS 14, 7-9 BCEE

Mira, estoy de pie a la puerta y llamo. Si alguien escucha mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo. Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. 
APOCALIPSIS 3, 19-22 BCEE

Lectura patrística
"... Alfombrémosle el camino, pero no con mantos, sino con los deseos de nuestro corazón, a fin de que, caminando sobre nosotros, penetre todo él en nuestro interior y haga que toda nuestra persona sea para el y él, a su vez, para nosotros. ..."
SAN ANDRÉS DE CRETA. Sermón 9

Y no os amoldéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios, qué es lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto. 
ROMANOS 12,2 BCEE


Pero porque  eres tibio, ni frío ni caliente, estoy a punto de vomitarte de mi boca. 
APOCALIPSIS 3,16 BCEE

Cualquier cosa que hagáis sea sin protestas ni discusiones, así seréis irreprochables y sencillos, hijos de Dios sin tacha, en medio de una generación perversa y depravada, entre la cual brilláis como lumbreras del mundo, manteniendo firme la palabra de la vida. 
FILIPENSES 2, 14-16 BCEE


Pues considero que los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día se nos manifestará.

ROMANOS 8, 18 BCEE

Y ahora bendecid al Señor los siervos del Señor, 
los que pasáis la noche en la casa del Señor. 
Levantad las manos hacia el santuario y bendecid al Señor. 
El Señor te bendiga desde Sión, el que hizo cielo y tierra. 
SALMO 134 BCEE

Os ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que digáis todos lo mismo y que no haya divisiones entre vosotros. Estad bien unidos con un mismo pensar y un mismo sentir.

1 CORINTIOS 1,10 BCEE

¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo y ese templo sois vosotros. 
1 CORINTIOS 3, 16-17 BCEE

 Y el Dios de toda gracia que os ha llamado a su gloria eterna en Cristo Jesús, después de sufrir un poco, él mismo os restablecerá, os afianzará, os robustecerá y os consolidará.
1 PEDRO 5,10 BCEE 

Queridos míos; no os fiéis de cualquier espíritu, sino examinad si los espíritus vienen de Dios, pues muchos falsos profetas han salido al mundo. En esto podréis conocer el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa a Jesucristo venido en carne es de Dios. 
1JUAN 4, 1-2 BCEE

Además, el fin de todas las cosas está cercano. Así pues, sed sensatos y sobrios para la oración. Ante todo, mantened un amor intenso entre vosotros, porque el amor tapa multitud de pecados. 
Como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios, poned al servicio de los demás el carisma que cada uno ha recibido. 
1 PEDRO 4; 7,8 Y 10 BCEE

Ninguno cuando es probado, diga: 'Es Dios quien me prueba'; porque Dios ni es probado por el mal ni prueba a nadie. Sino que cada uno es probado por su propia concupiscencia que le arrastra y le seduce. 
SANTIAGO 1, 13-14


En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Unigénito, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que el nos amó y nos envió a su Hijo como victima de propiciación por nuestros pecados. 
1JUAN 4, 9 BCEE

Dijo Jesús a los judíos que habían creído en él: 'Si permanecéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres'.
JUAN 8, 31-32 BCEE

El malvado huye sin que lo persigan, el honrado está seguro como un león. ... Los que abandonan la ley aplauden al malvado, los que la cumplen se indignan contra él.
PROVERBIOS 28, 1 y 5 BCEE

Fijémonos los unos en los otros para estimularnos a la caridad y a las buenas obras, no faltemos a las asambleas, como suelen hacer algunos, sino animémonos tanto más cuanto más cercano veis el Día. 
HEBREOS 10, 24-25 BCEE

No tienes parte ni herencia en este asunto, porque tu corazón no es recto ante Dios. Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad y ruega al Señor, a ver si se te perdona este pensamiento de tu corazón, ya que veo que estás lleno de veneno amargo y esclavizado por la maldad. 
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 8, 21-23 BCEE

Pues sé muy bien lo que pienso hacer con vosotros: designios de paz y no de aflicción, daros un porvenir y una esperanza. 
Me invocaréis e iréis a suplicarme, y yo os escucharé. 
Me buscaréis y me encontraréis, si me buscáis de todo corazón. 
JEREMÍAS 29,11-13 BCEE

Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, alzando unas manos limpias, sin ira ni divisiones. 1TIMOTEO 2, 8 BCEE

Por ello, tú que te eriges en juez, sea quien seas, no tienes excusa, pues, al juzgar a otro, a ti mismo te condenas, porque haces las mismas cosas, tú que juzgas. 
ROMANOS 2,1 BCEE

Por eso, animaos mutuamente y edificaos unos a otros, como ya lo hacéis. 
TESALONICENSES 5,11 BCEE

Os ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que digáis todos lo mismo y que no haya divisiones entre vosotros. Estad bien unidos con un mismo pensar y un mismo sentir.  

1 CORINTIOS 1,10 BCEE

Pues donde hay envidia y rivalidad, hay turbulencia y todo tipo de malas acciones. 
SANTIAGO 3, 16 BCEE

Y a los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó. 
ROMANOS 8,30 BCEE

¡Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo, que nos consuela en cualquier tribulación nuestra hasta el punto de poder consolar nosotros a los demás en cualquier lucha, mediante el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios!   
2CORINTIOS 1, 3-4 BCEE

Lo que yo te mando es que tengas valor y seas valiente. No tengas miedo ni te acobardes, que contigo está el Señor, tu Dios, en cualquier cosa que emprendas. 
JOSUE 1, 9 BCEE

Entregaos siempre sin reservas a la obra del Señor, convencidos de que vuestro esfuerzo no será vano en el Señor. 
1 CORINTIOS 15, 58 BCEE

Levanto mis ojos a los montes: 
¿de dónde me vendrá el auxilio? 
El auxilio me viene del Señor, 
que hizo el cielo y la tierra. 
SALMO 121, 1-2 BCEE

Fijémonos los unos en los otros para estimularnos a la caridad y a las buenas obras; no faltemos a las asambleas, como suelen hacer algunos, sino animémonos tanto más cuanto más cercano veis el Día.
HEBREOS 10, 24-25 BCEE

Señor, tú eres mi lámpara; Dios mío, tú alumbras mis tinieblas.
2 SAMUEL 22,29 BCEE

Seguí mirando. Y en mi visión nocturna vi venir una especie de hijo de hombre entre las nubes del cielo. Avanzó hacia el anciano y llegó hasta su presencia. 
A él se le dio poder, honor y reino. Y todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieron. Su poder es un poder eterno, no cesará. Su reino no acabará.
DANIEL 7, 13-14 BCEE

Esto dice el Señor del universo: Pronunciad sentencias justas y practicad el amor y la misericordia unos con otros. No oprimáis a viudas y huérfanos, a emigrantes y pobres, y que nadie ande pensando el mal que va a hacer a su prójimo. 
ZACARIAS 7, 9-10 BCEE

Porque el reino de Dios no es comida y bebida, sino justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo; el que sirve en esto a Cristo es grato a Dios, y acepto a los hombres. Así, pues, procuremos lo que favorece la paz y lo que contribuye a la edificación mutua. 
ROMANOS 14, 17-19 BCEE

Y el Dios de toda gracia que os ha llamado a su gloria eterna en Cristo Jesús, después de sufrir un poco, él mismo os restablecerá, os afianzará, os robustecerá y os consolidará. 
1 PEDRO 5, 10 BCEE

Quiero misericordia y no sacrificio, conocimiento de Dios, más que holocaustos.
OSEAS 6, 6 BCEE

El amigo ama en todo tiempo, el hermano nace para el peligro. 
PROVERBIOS 17, 17

Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Altísimo, porque Él es bueno con los malvados y desagradecidos.  
LUCAS 6,35 BCEE

No hay temor en el amor, sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor tiene que ver con el castigo; quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor. Nosotros amemos a Dios, porque él nos amó primero. 
1 JUAN 4, 18-19 BCEE

La angustia deprime el corazón, una buena palabra lo alegra. 
PROVERBIOS 12, 25 BCEE

El Señor no retrasa su promesa, como piensan algunos, sino que tiene paciencia con vosotros, porque no quiere que nadie se pierda sino que todos accedan a la conversión. 
2 PEDRO, 3, 9 BCEE

"Te basta mi gracia: la fuerza se realiza en la debilidad". Así que muy a gusto me glorío de mis debilidades, para que resida en mi la fuerza de Cristo. Por eso vivo contento en medio de las debilidades, los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades sufridas por Cristo. Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. 

2 CORINTIOS 12, 9-10 BCEE

En efecto, por gracia estáis salvados mediante la fe. Y esto no viene de vosotros: es don de Dios. Tampoco viene de las obras, para que nadie pueda presumir. Somos, pues, obra suya. Dios nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que de antemano dispuso él que practicásemos. 

EFESIOS 2, 8-10  BCEE


Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: "Entonces, ¿quién puede salvarse?". Jesús se les quedó mirando y les dijo: "Es imposible para los hombres, pero Dios lo puede todo".   MATEO 19, 25-26 BCEE

...manteneos en el amor de Dios, aguardando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para la vida eterna.  
JUDAS 1,21 BCEE

Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien; 
tu mujer, como parra fecunda, en medio de tu casa; 
tus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de tu mesa. 
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor. 
SALMO 128, 1-4 BCEE

En todo momento damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones, pues sin cesar recordamos ante Dios, nuestro Padre, la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y la firmeza de vuestra esperanza en Jesucristo nuestro Señor. 
1 TESALONICENSES 1, 2-3 BCEE

Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor, y no a los hombres: sabiendo que recibiréis del Señor en recompensa la herencia. 
COLOSENSES 3, 23-24 BCEE


Si alguna vez se enojan, que el enojo no llegue hasta el punto de pecar, ni que les dure más allá de la puesta del sol. Y no den al diablo oportunidad alguna.
EFESIOS 4:26-27 BHTI

¡Pero el Señor es fiel! Él los hará fuertes y los librará del maligno. 

2 TESALONICENSES 3:3 BHTI

no tendrá, pues, éxito ninguna arma esgrimida contra ti, y podrás vencer en juicio a cualquiera que pleitee contra ti. Esta es la herencia de los siervos del Señor, esta es la victoria que por mi alcanzarán -oráculo del Señor-.

ISAIAS 54, 17 BHTI