SEMINARIO DE VIDA NOVIEMBRE 2017

SEMINARIO DE VIDA EN EL ESPÍRITU
28 de octubre y 4 y 5 de noviembre  de 2017.

Con mucho entusiasmo se preparó este Seminario que lo iban a dar los diversos miembros de  nuestra Comunidad y que se iba a dar en nuestra misma Casa Magníficat. El Señor nos sorprendió porque tuvimos una asistencia que llenó toda la Casa, ya que nuestras previsiones no llegaban ni a una cuarta parte de lo que sucedió. Gloria a Dios.

Además, hay que añadir, que los predicadores del Seminario eran novatos pero  el Señor los ungió y llegaron sus palabras a los corazones de los asistentes. ¡Para no confiar en el Señor y en su Santo Espíritu!

Damos a continuación una pequeña crónica de todo el Seminario.
El sábado 28 de Octubre, iniciamos el Seminario de Vida en el Espíritu, en la Comunidad de Siervos de Cristo Vivo, de Castellón. La tarde estuvo llena de emociones, tanto por parte de los asistentes, como por parte de los que daban las enseñanzas pues sabíamos que íbamos a vivir una experiencia que todo cristiano debería tenerla: encontrarnos con Cristo Vivo y eso te transforma, te renueva tu forma de pensar y te lleva a un cambio de vida.

La tarde empezó con Daniel, que era el coordinador del seminario, que tenía que explicar su importancia. Que es un encuentro con la persona viva de Jesús, que te transforma, que te hace nacer a una nueva mentalidad, algo que ya sabemos pero que lo íbamos a experimentar.

A continuación, tuvo lugar la enseñanza de "El Amor de Dios" que la dio Susana que a través de dinámicas, citas bíblicas y testimonio, nos fue introduciendo en como es el amor de Dios.
Dios nos ama como somos, nos ha llamado por nuestro nombre, y nos dice que nunca nos va a dejar y que aunque nosotros nos olvidemos de Él, Él nunca nos olvidará.

Luego vino la enseñanza de “El Pecado”, que la dio M.ª Carmen.
Nos habló de la gravedad del pecado, de que es un problema sin solución a nuestro alcance y que por él no podemos recibir la gracias de Dios. Esa es la mala noticia, que todos somos pecadores, incapaces de salvarnos por nosotros mismos, que tenemos un gran enemigo que es Satanás. La solución es reconocer que somos pecadores delante de Dios acudiendo al Sacramento de la Penitencia, que es el instrumento que Dios ha puesto a nuestro alcance, para ser perdonados y tener claro que el salario del Pecado es la muerte. Presentó una dinámica que impactó a todos y que  centraba el tema de una manera gráfica.

Sábado, Día 4 de noviembre. Empezamos con la enseñanza de Jesús Salvador, que la dio Regina.
Nosotros no tenemos solución para el pecado, pero Dios la puso, amándonos aún más y enviando a su Hijo que hecho hombre y muriendo en la cruz y resucitando al tercer día venció lo que para nosotros era imposible. Nos compró al precio de su Sangre.
Luego hemos aprendido la importancia de tener “Fe”; sin Fe nada es posible;  con Fe todo es posible y Jesús nos lo dice en su palabra, “Si tuvieras Fe como un granito de mostaza...Esta enseñanza la dio Susana.

Terminamos el día averiguando lo importante que es “La Conversión” y que no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy; por eso el Señor te ha convocado y el día de tu conversión es hoy, no lo retrases más;  renuncia a tus pecados, ataduras, cadenas... Libérate y conviértete... La dio Raúl. 


El último día del Seminario resultó ser el colofón del retiro;  nadie esperaba ese final.
La primera enseñanza fue la de “El Señorío de Jesús”, que la dio Raúl, donde nos dimos cuenta que Jesús no era el Señor de toda nuestra vida, porque había áreas donde no reinaba, por eso analizamos bien nuestra vida y aquello en lo que no era Él, el Señor, se lo entregamos.

Pero ¿cómo? Muy fácil, con Jesús Sacramentado, adorándolo y entregándonos por completo para que reine en nuestro pasado, presente y futuro... en todo.
Fue muy emocionante, donde todo el mundo se entregó de corazón y reconoció a Jesús como el Señor de todo.

A continuación vino la enseñanza de “La Promesa”, donde Daniel, nos explicó, como teníamos que prepararnos para acoger al Espíritu Santo en nuestras vidas.

Nos habló de que no podíamos tener el corazón de piedra, porque si sumerges en agua una piedra, se moja por fuera pero el agua no penetra en su interior;  por el contrario, si ponemos una esponja dentro del agua la absorbe toda. Le pedimos al Señor que cambiara nuestro corazón de piedra, en un corazón de carne, que nos vaciáramos del todo, para que entrase la mayor cantidad de Espíritu en nuestra vida y que teníamos que quitar, todos los impedimentos, que no dejan que entre el Espíritu Santo en nuestro interior.


Seguidamente Daniel explicó, muy bien, qué era la Efusión del Espíritu, comentando que no era recibir el Espíritu Santo de nuevo ya que lo habíamos recibido en nuestro Bautismo y en la Confirmación...y que era un avivamiento del Espíritu en nuestras vidas.


Y al final, como no podía ser de otra forma, tuvimos la Eucaristía donde Fray Moisés, muy sabiamente, nos preparó para la Efusión. Fue una Misa muy especial, muy ungida y muy vivida para llegar a la Comunión con gran devoción y luego tener una dulce Efusión.

Todo concluyó con la emoción de los asistentes y con una alegría y gozo que nos desbordaba y como dijo San Pedro en su primer discurso, después de su Efusión, no era que estuviéramos borrachos, era el Espíritu que se vivificaba dentro de nosotros.

El Seminario de Vida tuvo un colofón imprescindible: El sábado, día 18 de octubre, nos reunimos de nuevo para recibir dos enseñanzas muy importantes y que sin ellas la vida nueva que se ha recibido no podría crecer e incluso moriría.

Con la enseñanza LOS CARISMAS DEL ESPÍRITU,  se nos advertía que con el Espíritu  se nos regalan los carismas pero ellos hay que descubrirlos, valorarlos y emplearlos para bien de la comunidad. Vivir sin carismas es como el soldado que va a la guerra sin armas.

A través del texto Hechos, 2  se asentó el tema LA COMUNIDAD.  La comunidad es, ante todo, un don del Espíritu; por ello en Pentecostés nace la iglesia, la primera comunidad cristiana. Y todo cristiano que recibe  el Espíritu tiene necesidad de una comunidad para mantenerse y crecer. Si no hay comunidad es que no hay Espíritu.
TODO ESTO FUE Y ES PARA GLORIA DE DIOS

FOTOGRAFÍAS DEL SEMINARIO