RETIRO SANACION. P. DARIO 2015

¡

Bendito y Alabado sea Dios!
Queridos hermanos, queremos compartirles que el pasado 17 y 18 de octubre, los siervos de Cristo Vivo de Castellón,  fuimos bendecidos por la visita del Padre Darío Betancourt con su Retiro de Sanación.  A este encuentro asistieron hermanos venidos desde diferentes partes de la geografía española.

El Padre Darío nos dejo hermosas enseñanzas, siempre basado en innumerables citas bíblicas que fue explicando en detalle y enriquecidas por anécdotas y vivencias que unas veces nos llevo a sonreírnos y otras penetró  en lo más profundo de nuestros corazones.

Así fue como nos hizo entender que era una verdadera pérdida de tiempo el intentar no pecar, el esforzarnos por no pecar, porque el enemigo nos tiende infinitas trampas para alejarnos de Dios, irnos separando cada vez más y una vez lejos es muy fácil caer en la tentación. Por eso el Padre Darío nos hizo ver la importancia de la oración, de una verdadera y ferviente oración, que nos acerque cada vez más a Dios, una oración que nos haga invocar el Espíritu Santo para que actúe en nuestras vidas. Una verdadera oración que nos haga aceptar la voluntad de Dios, es decir, “querer el querer de Dios”.  Querer lo que quiere Dios para nuestras vidas. Una verdadera oración que nos una a Dios y nos lleve a dar el mejor de los testimonios, guiados por el Espíritu Santo. Así recorrer ese camino hacia la santidad, siguiendo a Jesús, a ese ¡Jesús Vivo! que nos lleva al encuentro con Dios.

También el Padre Darío nos guio para adentrarnos en nuestro interior, reconocer nuestras situaciones de pecados, manifestar un sincero arrepentimiento y recibir toda la misericordia de Dios, ese Dios que nos sana, que sana nuestras heridas del alma, ese Dios que cuando volvemos la mirada hacia Él nos recibe con los brazos abiertos.
En este bendito encuentro, la Alabanza fue dirigida nada menos que por Marcelo Olima quien ejerció el ministerio de música preparando a todos los hermanos para ese encuentro con Dios, abriendo sus corazones a través del canto y dando una respuesta personal y comunitaria al Señor.

No faltaron, gracias a Dios, los testimonios de sanación física, entre los que cabe destacar un matrimonio que hace dos años junto al Padre Darío habían orado a Santa Gianna Beretta Molla pidiendo su intercesión porque no podían tener hijos y en esta oportunidad asistieron con su pequeña hija, la pequeña Gianna, ¡Gloria a Dios!
Al finalizar Carmen Abate en nombre de los Siervos de Cristo Vivo de Castellón agradeció al Padre Darío Betancourt por su visita y por todo lo vivido ese fin de semana, porque gracias a él,  Dios estuvo muy grande con nosotros.

Desde la Casa Magnificat, un abrazo en Cristo. Daniel Castro