LA LECTIO DIVINA


Dada la importancia de la Lectio Divina en la vida cristiana, hemos creado un enlace que te ayude a realizarla cada día.

La Lectio Divina es verdaderamente «capaz de abrir al fiel no sólo el tesoro de la Palabra de Dios sino también de crear el encuentro con Cristo, Palabra divina y viviente».

Sus partes son:

Lee la Palabra de Dios (= Lectio)
Medita la Palabra de Dios (= meditatio)
Ora la Palabra de Dios (= oratio)
Contempla la Palabra de Dios (= contemplatio)
Actúa y conserva la Palabra en la vida (= actio)

La lectura busca la dulzura de la vida feliz.
La meditación la halla.
La oración la pide.
La contemplación la experimenta.
Porque el mismo Dios dice: Buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá (Mt 7, 7)".

Quisiera exponerte aquí brevemente los pasos fundamentales:

Se comienza con la lectura (lectio) del texto, que suscita la cuestión sobre el conocimiento de su contenido auténtico: ¿Qué dice el texto bíblico en sí mismo? Sin este momento, se corre el riesgo de que el texto se convierta sólo en un pretexto para no salir nunca de nuestros pensamientos.

Sigue después la meditación (meditatio) en la que la cuestión es: ¿Qué nos dice el texto bíblico a nosotros? Aquí, cada uno personalmente, pero también comunitariamente, debe dejarse interpelar y examinar, pues no se trata ya de considerar palabras pronunciadas en el pasado, sino en el presente.

Se llega sucesivamente al momento de la oración (oratio), que supone la pregunta: ¿Qué decimos nosotros al Señor como respuesta a su Palabra? La oración como petición, intercesión, agradecimiento y alabanza, es el primer modo con el que la Palabra nos cambia.

La Lectio Divina continúa con la contemplación (contemplatio), durante la cual aceptamos como don de Dios su propia mirada al juzgar la realidad, y nos preguntamos: ¿Qué conversión de la mente, del corazón y de la vida nos pide el Señor?

Por último, la Lectio Divina concluye con dejar la actuación y conservación de la Palabra de Dios en nosotros mismos (actio).


Que el Espíritu Santo realice su obra a través de la Lectio Divina. Así sea.