Símbolos de la Escritura sobre el Espíritu Santo:

Tema -

El Espíritu Santo es simbolizado como Nube, y es presencia, voz, luz, truenos, relámpagos, fuego...

Sin esta Nube es imposible ascender hacia Dios. Toda ascensión y elevación hacia el Padre, ha de ser por medio del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo aparece también como Sombra y como Luz:

Como Sombra en la Anunciación. Como Luz resplandeciente, en la Transfiguración.

La Nube del Espíritu cubre y protege al mismo tiempo (Números,17,7-8).

Tema -

El Aleteo de Dios, de su Espíritu.

Aletear es actuar. "El Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas en forma de paloma." Es un Aleteo de profundidad, de protección universal, de vida, de poder, de fuerza, de voluntad, de energía, de gozo. Donde el Espíritu no aletea hay muerte. La paloma es símbolo del Espíritu, del amor mutuo entre el Padre y el Hijo.

Es la energía del amor de Dios que se manifiesta en la dulzura y en la suavidad del aleteo. Actuó en Jesús, en María, en nuestros Fundadores y actúa en la Iglesia, en su pueblo y en cada uno de nosotros.

El aleteo de la paloma es como la brisa femenina de Dios.

"Los humanos se acogen a la sombra de sus alas."

"Nos toma y nos lleva sobre sus plumas."

Tema -

Otra metáfora usada para hablar del Espíritu Santo son los Ríos de Agua viva. Es el Espíritu Santo el que nos da nueva vida y apaga la sed espiritual de los hombres. Estas Aguas dan paz, alegría, consuelo, amor, paciencia, comprensión, magnanimidad o sea capacidad de obras grandes, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí. Apagan la sed de la Samaritana y dan deseos de la Sabiduría, deseos de saborear, hasta la saciedad, las cosas de Dios.

Estas Aguas vivas son también símbolo de defensa y alegría:

El paso del Mar Rojo... "Las acequias alegran la ciudad de Dios".

Tema -

El Espíritu Santo es el Sello de Dios.

El Sello del Espíritu es la identificación con Cristo, prenda de salvación. Es señal de protección y de cruz, de pertenencia y de amor, de santidad, de resurrección, de fidelidad creativa.

María fue toda Ella pintada por el Sello del Espíritu Santo.

Tema -

La Unción es símbolo del Espíritu. En el A. T. se ungían sacerdotes, reyes, profetas, altares, piedras...

El Oleo es signo de alegría, de sanación, de alimento, de prosperidad, de bendición, de iluminación (elemento de alumbrado: Vírgenes Prudentes).

Tema -

Las Arras y el anillo son símbolo del Espíritu Santo. Y son un pacto de fidelidad; donativo que el esposo hace a la esposa de sí mismo; entrega, donación mutua.

Las Arras significan la universalidad y pluralidad de los bienes que se van a compartir; adelanto de algo que se promete; regalo de los dones de Dios.

El Espíritu Santo son las Arras para nuestro corazón, prenda, garantía y herencia de lo que vendrá.

Dones que se dan en las Arras:

- Vuelta a la adopción filial

- La libertad de llamar a Dios, Padre

- La participación en la vida de Cristo

- El ser hijos de la luz

- La subida al Reino de los cielos

- La plenitud de Dios ya en esta vida

- La capacidad de ver en espejo los bienes que nos reflejan las promesas de Dios.

- Disfrutar ya, por la fe, de todos estos dones

Las Arras y el anillo son signos del poder sacerdotal y profético de Dios y de fidelidad a Él; signo esponsal de su amor.

"Si tamaña es la primicia ¿ cual será la plenitud?"

Tema -

De símbolos femeninos, referidos al Espíritu, está llena la Escritura. Rua, por ejemplo, o lo que es igual: ráfaga, soplo, brisa, inspiración, alma, corriente de agua, intuición, marca indeleble, caridad increada, aire y viento que sopla donde, cuando y como quiere, fuente de santificación...

Brisa que acaricia; ola que arrebata; inmensidad, cercanía.

Soplo y viento que da audacia, que robustece nuestras débiles fuerzas y nos infunde confianza.

Viento que pone en nuestra boca palabras inspiradas y proféticas en el momento oportuno y que alaban y proclaman a Dios.

Brisa, además, que transporta y deposita el polen en el cáliz de nuestro corazón y lo fecunda.

Tema -

Es el Espíritu Santo cual madre y padre a la vez. Es el Paráclito o Defensor de Jesús y también de nosotros.

Necesitamos poner a punto las armas del Espíritu para luchar y vencer en el combate.

Él nos ha de defender del pecado, de la tentación, del cansancio, del desamor, del orgullo, del egoísmo, de la comodidad, del temor de nosotros mismos y de los demás.

"Solo el amor echa el temor", solo el Paráclito da la valentía.

Él nos libra de la tristeza, de las angustias y dificultades, de la falta de fe, del olvido de Dios, de las divisiones entre nosotros, de las apariencias de la virtud y de las medias verdades, de los engaños y de las trampas de los falsos hermanos...

Tema -

Multiplicidad de aspectos tiene el Espíritu Santo. Es parangonable al Perfume del más puro y suave nardo. Cristo es la Sabiduría de Dios, el Espíritu Santo su Perfume. En la Biblia, el perfume, es el lenguaje del amor, es presencia y alegría.

Nuestras vidas serán presencia de amor y de bondad, si están ungidas con el Perfume del Espíritu Santo.

El olor de este Perfume no queda solo en el que lo recibe, sino que se expande y lo perciben quienes nos rodean, como una nube de incienso aromático.

Las virtudes son para los demás como flores, porque llevan el Perfume del Espíritu Santo.

María lo recibió en pleno y nos lo puede transmitir para que, a nuestra vez, lo emanemos en favor de los demás.

Que el buen olor de gozo y de amor se manifieste en todas nosotras, y rebosemos, por mediación del Espíritu, de bondad y de fidelidad.

10° Tema-

Otro símbolo del Espíritu es el Fuego.

Este Fuego alumbra pero ni quema ni destruye al hombre, solo al pecado. Es Llama viva del Espíritu Santo que da calor, purifica y enardece el corazón, como fuego de fundidor y lejía de lavandero que quita las manchas y libera de la culpa y de sus heridas más profundas.

Llama y Fuego que alientan, que refuerzan, que avivan lo positivo del hombre, que deleitan el alma y ponen en nuestros labios palabras que infunden calor a las personas que las escuchan y las mueven al bien ya la confianza en Dios.

11° Tema-

Aunque con menos frecuencia, se habla también en la Biblia, del Dedo de Dios, como símbolo del Espíritu Santo.

Decir: Dedo, Mano, Brazo es igual, todo tiene el mismo significado de Poder de Dios.

El Salmo 8 dice: "Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos..." es decir, todo el universo es obra de tu Poder.

Con Mano poderosa, con Brazo extendido salvó a su pueblo..."

"No es corta la Mano de Yahvé para alimentar a su pueblo..."

"La Mano del Señor está con los que le buscan y es la actuación del Espíritu de Dios".

"La Mano de Dios da espíritu de profecía".

Los Dedos de Dios escribieron a la presencia del Rey:

Medido - Pesado - Dividido...

El Dedo de Dios o sea el Espíritu Santo actúa en nosotros si le dejamos. También hay toques interiores que nos despiertan.

Su Mano nos sostiene y nos saca del abismo, Mano poderosa y salvadora.

Cuando se está en la onda de Dios se entienden y se disciernen bien todas estas cosas y este lenguaje.

La Mano de Dios, significa una actuación clara del Espíritu Santo con efectos positivos.

12° Tema-

Es el Espíritu Santo Memoria de Jesucristo.

"Haz Memoria de Jesucristo Resucitado", no en sentido histórico o teológico, sino actualizada, de su presencia en cada nueva situación de tu vida.

Es el Espíritu Santo quien nos dará inteligencia y conocimiento para poder penetrar en lo profundo de Cristo y nos lo hará recordar. Memoria privilegiada que nos llevará a la verdad completa con Él. Memoria que abraza el pasado, el presente y el futuro.

El Recuerdo de Cristo influye en nuestras vidas y es el Espíritu Santo que actúa y actualiza este recuerdo.

Un sacramento sin un Espíritu Santo y la Memoria de Cristo sería el mayor vacío.

Nos hemos de alimentar de la Biblia y lectura espiritual.

¿ Cómo podremos hacer Memoria de Cristo sin oración y sin todos estos medios? Necesitamos también, que en nuestras Comunidades sea viva la Memoria de Jesucristo con alabanzas, acción de gracias, enseñanzas...

Es indispensable la Memoria de Cristo para revisar con actos comunitarios la vida espiritual y para la fidelidad y perseverancia en el bien de todos sus miembros.

Nuestro trabajo diario ha de estar movido y vivificado por la Memoria de Cristo mediante la acción del Espíritu.

María vivía la Memoria divina en su corazón porque el Espíritu Santo moraba en Ella.

Si nuestra vida no la llena la Memoria de Cristo, estará ocupada por recuerdos inútiles de frustraciones, amarguras, tristezas y antiguas heridas. Todos estos recuerdos son destructores.

Por otra parte, no se puede huir de un pasado que es parte integrante del presente.

Que el Espíritu Santo se haga dueño de nuestra vida y la recorra con nosotros.

Llenemos nuestra existencia del Recuerdo de Jesús, esto es sanativo porque es amistad, vida, amor, camino de luz y de paz.

Entreguemos a Dios nuestro ayer, que no ha pasado, y desechemos los recuerdos obsesivos.

El Recuerdo de Cristo nos santifica, los nuestros, no.

Sin este Recuerdo nos empobrecemos y nada bueno podemos ofrecer a los demás.

Que el Espíritu Santo sea Memoria de Dios en nosotros, de su misericordia, de sus maravillas, de su poder. Solo así podremos evangelizar y ser sus testigos.

¡Que tu Memoria, oh Cristo, llene nuestra vida de gozo, de verdad, de paz y de santidad! Amen.

13° Tema-

Es Vino Nuevo el Espíritu Santo, necesario para proseguir la vida con gran confianza en Dios.

Solo nos convertiremos en hombres nuevos si el Espíritu Santo nos libera de nuestras ataduras y prejuicios.

Los discípulos de Cristo resultaron hombres nuevos con el Vino del Espíritu porque nadie echa Vino Nuevo en odres viejos.

Este Vino actuó muchas veces en los profetas y está relacionado y simbolizado con el Amor de Dios.

El "Vino y leche de balde" significa abundancia, y en el Nuevo Testamento abundancia del Espíritu Santo.

Debemos vaciar y limpiar nuestro cántaro para que no se pierda el perfume de este Vino del Espíritu, que no falta en el banquete del Reino de Dios y que tampoco pudo faltar en las Bodas de Caná.

El Vino del Espíritu deleita. En nuestra ofrenda siempre debe haber en abundancia el Vino Nuevo del Espíritu que son las virtudes y sus frutos.

Necesitamos beber del Vino Nuevo para ser fuertes en la enfermedad y luchar en la adversidad y ayudar a los demás cuando se sientan hundidos; ya imitación del Samaritano, curar las heridas profundas de nuestro prójimo con el Vino y el aceite del Espíritu que ha de emanar de nuestra vida ardiente...

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P. Ceferino Santos, s.j. (Resumen de las enseñanzas predicadas en el retiro de Religiosas)