SANACION Y SUFRIMIENTO.
En el ministerio de sanación,
dos ideas fundamentales hay que tener claras. Son las que vamos a presentar
en este trabajo.
- DIOS QUIERE LA SALUD DEL HOMBRE TOTAL.
Tanto el Antiguo como el Nuevo
Testamento "afirman que nuestra humanidad es una por esencia; cuerpo
y alma son dos aspectos diferentes del conjunto de nuestro ser. En otros
términos, el acento se pone en la unidad de nuestra naturaleza
(unidad ciertamente compleja) y no sobre sus partes constitutivas. Hombres
y mujeres son seres enteramente integrados más que colección
de compartimentos. (Gen.1, 26-27; 2,7; I Tes.5,23-24). Puesto que somos
una unidad estrecha,en la que entran diversos niveles de la persona
humana, podemos afirmar que Dios quiere sanar todos y cada uno de ellos,
ya que entran a formar la realidad total del hombre".
El plan de Dios sobre el hombre
no es otro que el de su salvación. Y la salvación no es
otra cosa que el encuentro de Dios con el hombre. En ese encuentro el
hombre consigue su felicidad.
El hombre se separa de Dios por
el pecado y entonces pierde
- La gracia santificante
- La salud; el hombre se encuentra con las
enfernmedades como fruto del pecado.
Jesús vino a restablecer
lo que el hombre había perdido por el pecado; no solo a perdonar
sus pecados, sino también a reparar los efectos del pecado. Viene
a dar vida plena en abundancia (Jn.10,10) Cristo redime al hombre total,
y éste no solo es espíritu y alma sino también
cuerpo. San Mateo nos dice: "Jesús...proclamaba la buena nueva
del Reino y sanaba toda enfermedad y toda dolencia" (Mt. 9,35).
"Las curaciones de Jesús
son signo de su misión mesiánica (cf.Lc.7,20-23). Ellas
manifiestan la victoria del Reino de Dios sobre todo tipo de mal y se
convierten en símbolo de la curación del hombre entero,
cuerpo y alma" (Cf. Mc. 2, 1-12)(Instrucción Santa Sede).
Las cuaraciones de Jesús,
pretenden además,
- Acrecentar nuestra fe. A Jairo Jesús
le dice: "No temas; basta que tengas fe y se curará" (Lc.8,
50).
- Que nos apartemos del pecado: Dice Jesús:
"Mira, has sido curado. No peques más, para que no te suceda
algo peor" (Jn. 5, 14).
- Atraer a la gente para hablarles del Reino
de Dios.
Resumiendo. DIOS DESEA QUE EL HOMBRE
GOCE DE LA PLENITUD DE LA SALVACIÓN.
B- EL SUFRIMIENTO EN EL PLAN DE
DIOS.
Si bien la enfermedad y el sufrimiento
que conlleva, es fruto del pecado, con todo, no siempre la enfermedad
es fruto del pecado personal.
El sufrimiento puede estar en el
plan de Dios para ser cooperador a la aplicación de la Redención
de Cristo. Y es ahí, en donde se convierte en causa de salvación,
de purificación, de santidad.
"Pero la enfermedad se manifiesta
con un carácter ambivalente, ya que por una parte se presenta
como un mal cuya aparición en la historia está vinculada
al pecado y del cual se anhela la salvación, y por otra parte
puede llegar a ser medio de victoria contra el pecado."
(Instrucción de la Santa
Sede)
Difícilmente podremos penetrar
en los planes de Dios, y menos cuando se trate del sufrimiento en el
mundo. Estos modos divinos nos dejan perplejos, nos escandalizan.
Los apóstoles se escandalizaron
cuando Cristo les anuncia su pasión (Lc.18,34). No entendían
cuando les decía: "Si a mí me han perseguido, también
os persiguirán a vosotros" (Jn.15,20) y "Os aseguro que vosotros
llorareis y gimeireis" (Jn.16, 20).
Ypor otro lado nos preguntamos:
Por qué permitió la muerte de Lázaro, pudiendo
haber ahorrado el dolor a esa familia que tanto le amaba? Por qué
el sufrimiento del justo y del inocente?
No es fácil dar respuestas
a nuestro desconcierto ante el sufrimiento. Es en el Nuevo Testamento
donde encontramos una respuesta plena a tantos interrogantes. "En efecto,
el mismo Cristo, que no cometió ningún pecado, sufrió
en su pasión penas y tormentos de todo tipo, e hizo suyos los
dolores de todos los hombres, cumpliendo así lo que de Él
había escrito el profeta Isaías (cf. Is 53,4-5)".
(4) Pero hay más: "En la cruz de Cristo no sólo se ha
cumplido la redención mediante el sufrimiento, sino que el mismo
sufrimiento humano ha quedado redimido. (. . .) Llevando a efecto
la redención mediante el sufrimiento, Cristo ha elevado juntamente
el sufrimiento humano a nivel de redención. Consiguientemente,
todo hombre, en su sufrimiento, puede hacerse también partícipe
del sufrimiento redentor de Cristo". (Juan Pablo II)
Pablo nos da un claro ejemplo
con sus palabras: "Completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones
de Cristo, a favor de su Cuerpo, que es la Iglesia" (Col. 1,24). Y,
como San Pablo, también "muchos enfermos pueden convertirse en
portadores del "gozo del Espíritu Santo en medio de muchas tribulaciones"
(I Ts. 1,6) y ser testigos de la Resurrección de Jesús".
(Juan Pablo II).
La historia está llena de
estos ejemplos, desde los mártires que derramaron su sangre hasta
tantos cristianos (verdaderos mártires) que desde la enfermedad,
el sufrimiento, el dolor se han santificado y han llevado la salvación
de Cristo hasta los últimos rincones del mundo.
Resumiendo. LA CRUZ ES UN MISTERIO.
Solamente a la luz del misterio de Cristo se nos esclarece. Fuera de
Cristo, el problema del mal y del dolor es inexplicable, sigue siendo,
como la cruz "ESCÁNDALO PARA LOS JUDIOS, Y LOCURA PARA LOS PAGANOS,
PERO PARA LOS LLAMADOS...PODER Y SABUDURÍA DE DIOS" (1 Cor. 1,
23-24).
Dios tiene un Plan sobre el hombre,
y el hombre, como criatura libre, debe colaborar con ese Plan para que
le reporte la mayor felicidad. Ëste será el tema del próximo
mes.