Jesús dice:
"TU, CUANDO RECES, ENTRA EN TU HABITACIÓN,
CIERRA LA PUERTA, Y REZA A TU PADRE, QUE ESTÁ PRESENTE EN LO
SECRETO; Y TU PADRE, QUE VE EN LO SECRETO, TE RECOMPENSARÁ".
(Mt.6, 6).
Hermano, estas oraciones que te presentamos
no son para que las leas de carretilla. La presencia de Dios está
en ti; Jesús vivo está presente en tu corazón.
Háblales, pues, desde el corazón, como a un Padre, como
a un amigo. Entra en Su Presencia y cierra la puerta a otros pensamientos.
Estas oraciones son para ayudarte. Recítalas
despacio; que cada palabra salga de tu corazón. Añádales
tus propias palabras, llenas de confiada ternura y de amor filial.
Tú mismo experimentarás la
grandeza de este encuentro.
ORACIONES DE SANACIÓN.
1 - ORACION
POR LOS ENFERMOS.
(P. Emiliano Tardif)
Únete con fe a esta
oración depositando tu vida entera en las manos de Jesús.
Señor Jesús,
creemos que estás vivo y resucitado.
Creemos que estás
realmente presente
en el Santísimo
Sacramento del altar
y en cada uno de nosotros.
Te alabamos y te adoramos,
por venir hasta nosotros
como pan vivo bajado
del cielo.
Tú eres la plenitud
de la vida.
Tú eres la resurrección
y la vida.
Tú eres, Señor,
la salud de los enfermos.
Hoy queremos presentarte
a todos los enfermos,
porque para Ti no hay distancia
ni en el tiempo ni en el espacio.
Tú eres el eterno presente y
Tú los conoces.
Ahora, Señor, te pedimos
que tengas compasión de ellos,
para que todos reconozcan que Tú
estás vivo
en tu Iglesia hoy;
y que se renueve su fe y su confianza
en Ti;
te lo suplicamos, Jesús.
Ten compasión de los que sufren
en su cuerpo,
de los que sufren en su corazón
y de los que sufren en su alma
que están orando y oyendo los
testimonios
de lo que Tú estás haciendo
por tu Espíritu renovador
en el mundo entero.
Ten compasión de ellos, Señor.
Desde ahora te lo pedimos.
Bendícelos a todos
y haz que muchos vuelvan a encontrar
la salud,
que su fe crezca
y se vayan abriendo a las maravillas
de tu amor,
para que también ellos sean
testigos
de tu poder y de tu compasión.
Te lo pedimos, Jesús,
por el poder de tus santas llagas,
por tu santa cruz y por tu preciosa
sangre.
Sánalos, Señor.
Sánalos en su cuerpo,
sánalos en su corazón,
sánalos en su alma.
Dales vida y vida en abundancia.
Te lo pedimos por intercesión
de María Santísima,
tu madre,
la Virgen de los Dolores,
quien estaba presente, de pie, cerca
de la cruz.
La que fue la primera en contemplar
tus santas llagas
y que nos diste por madre.
Tú nos has revelado
que ya has tomado sobre Ti
todas nuestras dolencias
y por tus santas llagas hemos sido
curados.
Hoy, Señor,
te presentamos en fe a todos los enfermos
que nos han pedido oración
y te pedimos que los alivies en su
enfermedad
y que les dés la salud.
Te pedimos por la gloria del Padre
del cielo,
que sanes a los enfermos
que van a leer esta oración.
Haz que crezcan en la fe,
en la esperanza,
y que reciban la salud para gloria
de tu Nombre.
Para que tu Reino siga extendiéndose
más y más
en los corazones,
a través de los signos y prodigios
de tu amor.
Todo esto te lo pedimos Jesús,
porque Tú eres Jesús,
Tú eres el Buen Pastor y todos
somos ovejas
de tu rebaño.
Estamos tan seguros de tu amor,
que aún antes de conocer el
resultado
de nuestra oración en fe, te
decimos:
gracias Jesús por lo que Tú
vas a hacer
en cada uno de ellos.
Gracias por los enfermos
que Tú estás sanando
ahora,
que Tú estás visitando
con tu misericordia.
Gracias, Jesús,
por lo que Tú vas a hacer.
Lo depositamos en tus manos desde hoy
y te pedimos que lo sumerjas en tus
santas llagas.
Que lo cubras con tu sangre divina,
y que a través de este mensaje
tu corazón de Buen Pastor hable
a los corazones
de tantos enfermos que van a leerlo.
ˇGloria y alabanza a Ti, Señor!
2 - ORACION DE SANACIÓN
DE RECUERDOS.
(P. Emiliano Tardif)
Como todos estamos
enfermos por heridas en nuestro pasado, a continuación hacemos
una oración de curación interior para que el Señor
sane el corazón de los que reconozcan necesitarlo.
Padre de bondad, Padre
de amor,
te bendigo, te alabo
y te doy gracias
porque por amor nos
diste a Jesús.
Gracias Padre porque
a la luz de tu Espíritu
comprendemos que él
es la luz,
la verdad
y el buen pastor,
que ha venido para
que tengamos vida
y la tengamos en abundancia.
Hoy, Padre, quiero
presentarte a este hijo(a).
Tú lo(a) conoces
por su nombre.
Te lo(a) presento,
Señor,
para que Tú
pongas tus ojos de Padre amoroso
en su vida.
Tú conoces su corazón
y conoces las heridas
de su historia.
Tú conoces todo lo que él
ha querido hacer
y no ha hecho.
Conoces también lo que hizo
o le hicieron
lastimándolo.
Tú conoces sus limitaciones,
errores y su pecado.
Conoces los traumas y complejos de
su vida.
Hoy, Padre,
te pedimos que por el amor que le
tienes
a tu Hijo, Jesucristo,
derrames tu Santo Espíritu
sobre este hermano(a)
para que el calor de tu amor sanador,
penetre en lo más íntimo
de su corazón.
Tú que Sanas los corazones destrozados
y vendas las heridas
sana a este hermano, Padre.
Entra en ese corazón,
Señor Jesús,
como entraste en aquella
casa
donde estaban tus discípulos
llenos de miedo.
Tú te apareciste
en medio de ellos y les dijiste:
"paz a vosotros".
Entra en este corazón y dale
tu paz.
Llénalo de amor.
Sabemos que el amor echa fuera el temor.
Pasa por su vida y sana su corazón.
Sabemos, Señor,
que Tú lo haces siempre que
te lo pedimos,
y te lo estamos pidiendo con María,
nuestra madre,
la que estaba en las bodas de Caná
cuando no había vino
y Tú respondiste a su deseo,
transformando el agua en vino.
Cambia su corazón y dale un
corazón generoso,
un corazón afable, un corazón
bondadoso,
dale un corazón nuevo.
Haz brotar, Señor, en este hermano(a)
los frutos de tu presencia.
Dale el fruto de tu Espíritu
que es el amor,
la paz y la alegría.
Haz que venga sobre él
el Espíritu de las bienaventuranzas,
para que él pueda saborear
y buscar a Dios
cada día viviendo sin complejos
ni traumas junto a su esposo(a),
junto a su familia, junto a sus hermanos.
Te doy gracias, Padre,
por lo que estás haciendo hoy
en su vida.
Te damos gracias de todo corazón
porque Tú nos sanas,
porque tu nos liberas,
porque Tú rompes las cadenas
y nos das la libertad.
Gracias, Señor, porque somos
templos de tu Espíritu
y ese templo no se puede destruir
porque es la Casa de Dios.
Te damos gracias, Señor, por
la fe.
Gracias por el amor
que has puesto en nuestros corazones.
iQué grande eres Señor!
Bendito y alabado seas, Señor.
3 - ORACIÓN
DE PERDÓN
(P. Roberto De Grandis)
Señor Jesucristo, hoy te pido
la gracia de poder perdonar a todos los que me han ofendido en mi vida.
Sé que Tú me darás la fuerza para perdonar. Te
doy gracias porque Tú me amas y deseas mi felicidad más
que yo mismo.
"Señor Jesucristo, hoy quiero
perdonarme por todos mis pecados, faltas y todo lo que es malo en mí
y todo lo que pienso que es malo. Señor, me perdono por cualquier
intromisión en ocultismo, usando tablas de uija, horóscopos,
sesiones, adivinos, amuletos, tomado tu nombre en vano, no adorándote;
por herir a mis padres, emborracharme, usando droga, por pecados contra
la pureza, por adulterio, aborto, robar, mentir. Me perdono de verdad.
"Señor, quiero que me sanes de
cualquier ira, amargura y resentimiento hacia Ti, por las veces que
sentí que Tú mandaste la muerte a mi familia, enfermedad,
dolor de corazón, dificultades financieras o lo que yo pensé
que eran castigos. ˇPerdóname, Jesús, Sáname!
"Señor, perdono a mi madre por
las veces que me hirió, se resintió conmigo, estuvo furiosa
conmigo, me castigó, prefirió a mis hermanos y hermanas
a mí, me dijo que era tonto, feo, estúpido o que le había
costado mucho dinero a la familia, o cuando me dijo que no era deseado,
que fui un accidente, una equivocación o no era lo que quería.
"Perdono a mi padre por cualquier falta
de apoyo, falta de amor, o de afecto, falta de atención, de tiempo,
o de compañía, por beber, por mal comportamiento, especialmente
con mi madre y los otros hijos, por sus castigos severos, por desertar,
por estar lejos de casa, por divorciarse de mi madre, por no serle fiel.
"Señor, perdono a mis hermanos
y hermanas que me rechazaron, dijeron mentiras de mí, me odiaron,
estaban resentidos contra mí, competían conmigo por el
amor de mis padres; me hirieron físicamente o me hicieron la
vida desagradable de algún modo. Les perdono, Señor.
Señor, perdono a mi cónyuge
por su falta de amor, de afecto, de consideración, de apoyo,
por su falta de comunicación, por tensión, faltas, dolores
o aquellos otros actos o palabras que me han herido o perturbado.
"Señor, perdono a mis hijos por
su falta de respeto, obediencia, falta de amor, de atención,
de apoyo, de comprensión, por sus malos hábitos, por cualquier
mala acción que me puede perturbar.
"Señor, perdono a mi abuela,
abuelo, tíos, tías y primos, que hayan interferido en
la familia y hayan causado confusión, o que hayan enfrentado
a mis padres.
"Señor, perdono a mis parientes
políticos, especialmente a mi suegra, mi suegro, perdono a mis
cuñados y cuñadas.
"Señor, hoy te pido especialmente
la gracia de perdonar a mis yernos y nueras, y otros parientes por matrimonio,
que tratan a mis hijos sin amor.
"Jesús, ayúdame a perdonar
a mis compañeros de trabajo que son desagradables o me hacen
la vida imposible. Por aquellos que me cargan con su trabajo, cotillean
de mí, no cooperan conmigo, intentan quitarme el trabajo. Les
perdono hoy.
"También necesito perdonar a
mis vecinos, Señor. Por el ruido que hacen, por molestar, por
no tener sus perros atados y dejar que pasen a mi jardín, por
no tener la basura bien recogida y tener el vecindario desordenado;
les perdono.
" Ahora perdono a mi párroco y los sacerdotes,
a mi congregación y mi iglesia por su falta de apoyo, mezquindad,
falta de amistad, malos sermones, por no apoyarme como debieran, por
no usarme en un puesto de responsabilidad, por no invitarme a ayudar
en puestos mayores y por cualquier otra herida que me hayan hecho; les
perdono hoy.
"Señor, perdono a todos los profesionales
que me hayan herido en cualquier forma, médicos, enfermeras,
abogados, policías, trabajadores de hospitales. Por cualquier
cosa que me hicieron; les perdono sinceramente hoy.
"Señor, perdono a mi jefe por
no pagarme lo suficiente, por no apreciarme, por no ser amable o razonable
conmigo, por estar furioso o no ser dialogante, por no promocionarme,
y por no alabarme por mi trabajo.
"Señor, perdono a mis profesores
y formadores del pasado así como a los actuales; a los que me
castigaron, humillaron, insultaron, me trataron injustamente, se rieron
de mí, me llamaron tonto o estúpido, me hicieron quedar
castigado después del colegio.
"Señor, perdono a mis amigos
que me han decepcionado, han perdido contacto conmigo, no me apoyan,
no estaban disponibles cuando necesitaba ayuda, les presté dinero
y no me lo devolvieron, me criticaron.
"Señor Jesús, pido especialmente
la gracia de perdonar a esa persona que más me ha herido en mi
vida. Pido perdonar a mi peor enemigo, la persona que más me
cuesta perdonar o la persona que haya dicho que nunca la perdonaría.
"Gracias Jesús, porque me estás
liberando del mal de no perdonar y pido perdón a todos aquellos
a los que yo también he ofendido. Gracias, Señor, por
el amor que llega a través de mí hasta ellos. Amén."
4
- ORACION DE SANACIÓN DE LA PROPIA IMAGEN.
(Del P. Robert de Grandis)
PADRE, en nombre de Jesús, nos
dirigimos a Ti para que toques a cada uno de estos hermanos y les des
una buena imagen de sí mismos y una verdadera autoestima en Cristo
Jesús.
Señor, ellos pueden que se sientan
indignos, inapropiados o inferiores; quizás se sientan feos,
tímidos, patosos o que no hacen nada bien. A lo mejor les llamaron
apodos que no les gustaron, e incluso de adultos pueden sentirse inseguros
y no amados. Señor Jesús, llévate sus sentimientos
de fracaso, de vergüenza, decepción, culpabilidad o timidez.
Te pedimos que los liberes de toda fuerza negativa que les ha mantenido
en la esclavitud y les ha apartado de vivir una vida abundante y victoriosa.
Amado Señor, hazles saber cuánto
les amas y que ellos son la niña de tus ojos. Nos dirigimos a
Ti, para que sepan que Tú has muerto en la cruz, no solo por
sus pecados, sino también por sus profundas heridas emocionales
y sus recuerdos dolorosos. Te rogamos, Señor, que sanes todo
lo herido y roto que haya en ellos. Ayúdales a amarse a sí
mismos, a aceptar tu perdón, a perdonarse a sí mismos
y perdonar a otros.
Señor Jesús, llena los
vacíos de sus vidas. Y dales el amor y la seguridad que pueden
no haber recibido. Dales un atrevimiento santo, confianza y nuevas energías
para que puedan hacer todas las cosas a través tuyo. Señor,
dales una buena imagen de sí mismos. Y que puedan verse como
Tú les ves: especiales, dignos y perdonados, para que cada uno
de ellos llegue a ser la persona que Tú creaste y quieres que
sea. En el precioso nombre de JESÚS. Amén.
5.- ORACION DE SANACIÓN
POR LA FAMILIA.
ˇSeñor Jesús! Hoy venimos
a Ti, en nombre de cada una de las personas de nuestra familia. Tú,
en tus designios de amor por cada uno de nosotros, nos has colocado
en ella y nos has vinculado a cada una
de las personas que la componen. En primer lugar, te queremos dar gracias
de todo corazón por cada uno de los miembros de mi familia, por
todo el amor que he recibido tuyo a través de el/os y te
queremos alabar y glorificar porque nos has colocado en ella. A
través de la familia y en la familia, tú nos has dado
la vida y has querido para nosotros que formemos un núcleo
de amor.
Hoy, Señor, queremos que Tú
pases con tu sanación por cada uno de nosotros y realices tu
obra de amor en cada uno de nosotros. Y antes de nada, Señor,
queremos pedirte perdón por todas las faltas de amor que hayamos
tenido en casa, por todas nuestras indelicadezas, por todas nuestras
faltas de comprensión, por no ser a veces cauces de tu amor para
ellos.
En primer lugar, Jesús, te
pedimos que entres en el corazón de cada uno y toques aquellas
experiencias de nuestra vida que necesiten ser sanadas. Tú nos
conoces mucho mejor que nosotros mismos; por lo tanto, llena con tu
amor todos los rincones de nuestro corazón. Donde quiera que
encuentres - el niño herido -, tócalo, consuélalo
y pónlo en libertad.
Vuelve a recorrer nuestra vida, la
vida de cada uno de nosotros, desde el principio, desde el mismo momento
de nuestra concepción. Purifica las líneas hereditarias
y líbranos de aquellas cosas que puedan haber ejercido una influencia
negativa en aquel momento. Bendícenos mientras íbamos
fomándonos en el vientre de nuestra madre y quita todas las trabas
que puedan haber dificultado, durante los meses de gestación,
nuestro desarrollo en plenitud.
Danos un profundo deseo de querer
nacer y sana cualquier trauma tanto físico como emocional que
pudiera habernos dañado durante nuestro nacimiento. ˇGracias,
Señor!, por estar ahí presente para recibimos a cada uno
de nosotros en tus brazos en el momento mismo de nuestro nacimiento,
para darnos la bienvenida a la tierra y asegurarnos que Tú
nunca nos faltarías ni nos abandonarías.
Jesús, te pedimos que rodees
nuestra infancia con tu luz y que toques aquellos recuerdos que
nos impiden ser libres. Si lo que más necesitamos cada uno fue
más cariño maternal, mándanos a tu Madre, la Virgen
María, para que nos dé lo que nos falta. Pídele
que nos abrace a cada uno, que nos arrulle a cada uno, que nos cuente
cuentos y llene el vacío que necesita el calor y el
consuelo que sólo una madre puede dar.
Quizá "el niño interior"
siente la falta del amor del padre. Señor Jesús, déjanos
gritar con libertad, con todo nuestro
ser: "ˇAbba!, ˇpapá! ˇPapaito!. Si necesitábamos alguno
de nosotros más cariño paternal y la seguridad
de que nos deseaban, y nos amaban de verdad, te pedimos que nos
levantes y nos hagas sentir la fuerza de tus brazos protectores.
Renueva nuestra confianza y danos el valor que necesitamos para
hacer frente a las adversidades de la vida, porque sabemos, Padre nuestro,
que tu amor nos levantará y nos ayudará si tropezamos
y caemos.
Recorre nuestra vida, Señor,
y consuélanos cuando otros nos trataban mal. Sana las
heridas de los encuentros que nos dejaron asustado, que nos hicieron
entrar en nosotros mismos y levantar barreras de defensa ante
la gente. Si alguno de nosotros se ha sentido solo, abandonado y
rechazado por la humanidad, concédenos por medio de tu amor
que lo sana todo, un nuevo sentido del valor de cada uno como persona.
ˇOh Jesús, nos presentamos
en este día ante ti, toda la familia y te pedimos que
sanes nuestras relaciones, que sean unas relaciones llenas de cariño,
de comprensión y de ternura y que nuestra familia
se parezca a la tuya. Te pedimos, por intercesión de tu Madre,
la Reina de la Paz, que nuestros hogares sean lugares de paz, de armonía
y donde realmente experimentemos tu presencia.
ˇGracias, Señor!
6.- ORACIÓN POR LOS ENFERMOS
(Del padre Emiliano Tardif, M. S. C.
Emitida en Radio 5 de RNE)
Señor, Tú eres el buen
pastor y Tú has dicho: «vengan a mí todos los que
están cansados y cargados y Yo los aliviaré».
Venimos a ti con todos los enfermos
de esta parroquia que están unidos con nosotros, te lo suplicamos
Jesús, bendícelos a todos, pon tu mano de buen pastor
sobre cada uno de ellos y por los méritos de tu pasión
comienza a sanarlos de su enfermedad; si es tu santa voluntad sabemos
Jesús que Tú puedes sanarlos; y te lo pedimos en fe, no
mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia y por el poder de tus
Llagas gloriosas, por tu santa Cruz y por tu preciosa Sangre comienza
a sanar a muchos de ellos Señor.
Y a los que Tú no vas a sanar
hoy porque en tu plan providencial, Tú tienes algo distinto para
ellos, te pedimos que les des fortaleza para que nunca se desesperen
y que sepan ofrecer sus sufrimientos uniéndolos a tus sufrimientos
en la Cruz para darle un valor de redención.
Pero estamos tan seguros de tu presencia
viva en medio de nosotros Señor que, aun antes de conocer el
resultado de nuestra oración en fe te decimos gracias por todo
lo que estás haciendo ahora por nuestros enfermos.
Y todo esto te lo pedimos por intercesión
de nuestra Madre la Virgen Santísima;
y te damos gracias por lo que Tú
vas a seguir haciendo por ellos.
7.-
ORACION POR LOS ENFERMOS DE CUERPO ENTERO
Jesús sabemos que tú
estás presente en el santísimo sacramento del altar con
tu cuerpo, sangre, alma y divinidad.
Bendito y adorado sea el sacratísimo
Corazón Eucarístico de Jesús.
-Te alabamos y bendecimos quisiste
tener una mamá para que te diera su cuerpo y su sangre para que
tú la derramaras por nosotros. Gracias Jesús.
-Y como María queremos abandonarnos
a tu voluntad, para que en tus manos de alfarero divino reconviertas
nuestra vasija en una obra de arte para ti.
-Aquí estoy Jesús tal
y como soy, tal vez humillado, tal vez perseguido, incomprendido, calumniado,
alegre, triste, enfermo, sea como sea mi estado te digo “Señor
hágase en mí según tu Palabra”
Tú eres Cristo Jesús Salvador
de mi historia presente pasada y futura, ven a caminar por ellas y bendícelas.
-Tú curaste a los leprosos,
cura mi lepra espiritual, producida por mi pecado, pecado de soberbia,
debilidad o ignorancia, arrogancia que fueron los que originaron en
mi enfermedad.
Clávalos Cruz y unge mis heridas
con tu bendita sangre.
-Tú que abriste los oídos
a los sordos, cura y libérame del espíritu de ceguera
que no me permite verte para poder alabarte y bendecirte, ni me permite
ver las necesidades de mis hermanos.
-Tú que sanaste a los epilépticos
y a los mudos, libérame de los espíritus de epilepsia
y mudez que me impiden expresarme y transmitir tu palabra con sabiduría,
prudencia, claridad, afecto y firmeza.
-Tú que hiciste caminar a los
paralíticos, libérame del espíritu de parálisis
s que me impiden moverme y me dejan postrado largo tiempo haciéndome
perder la alegría y no sé donde debo ir para cumplir tu
voluntad, y no me dejan caminar para evangelizar.
-Tú que resucitaste a los muertos,
resucita las áreas de mi vida y de mi historia que están
marchitas, agonizantes o muertas. Resucita mi matrimonio, mi trabajo,
mis relaciones familiares, con mis hermanos de grupo, resucita mi corazón
que murió al amor, o a mis sentimientos que mataron, o dejaron
herido y no puedo amar más.
-Tú que liberaste a los poseídos por el espíritu
del mal, libérame de toda influencia maligna, a mi persona, a
mi familia, a mi entorno, y cólmame de tu espíritu santo
para que rotas las cadenas que me atan pueda reflejar tu gloria a través
de tu obra.
-Tú Señor que sanaste
a tus discípulos del miedo que los mantenía encerrados,
libérame de toda clase de miedos, al agua, a la gente, a las
multitudes, a Dios, a las alturas, a la enfermedad, al dolor, a la muerte,
a la soledad a los lugares cerrados. Libérame a mí y toda
mi familia.
Señor tú que abriste
el Mar Rojo, ábreme los caminos en mi trabajo, en mis decisiones,
en las dudas que me atormentan, en la oscuridad de mi camino de fe.
Libérame a mí y a toda mi familia..
Tú que entregaste la bendición
a Abrahán, Jacob e Isaac, bendice hoy a toda mi generación
Señor. A todos mis antepasados, a las generaciones presentes
y futuras.
Libéranos de los odios, muertes,
suicidios, enfermedades mentales, cualquier tipo de brujerías,
magia negra, tarot, ciencias ocultas, maldiciones, etc. y de todo aquello
que pudiera estar atado y que me estuviera produciendo un continuo sufrimiento,
desesperación, depresión etc.
Yo renuncio en nombre de Jesucristo
a todos los caminos del mal, negatividad y falta de amor.
Te pedimos que nos liberes del espíritu
de blasfemia que tuvieron mis antepasados y que aún me salpican
a mí y a mis generaciones futuras.
-Te pido Señor que traigas a
mi mente cualquier actitud negativa arraigada profundamente de dolor
odio, remordimiento, desgracia, suicidio, alcoholismo malos tratos,
o cualquier tipo de vicio.
Te pedimos que sean sanadas y liberadas
por el misterio de tu presencia Real en la eucaristía.
Gracias Señor. Envíanos
a tus santos ángeles y arcángeles para que nos guíen
a lo largo del camino a mí y a mi familia. Amén
8.-
ORACIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS POR UN ENFERMO.
Dulcísimo Jesús, que dijisteis:
"Yo soy la Resurrección
y la Vida", que recibiendo y llevando en Vos nuestras enfermedades,
curabas las dolencias de cuantos se te acercaban; a Ti acudo para implorar
de tu Divino Corazón a favor de los enfermos, suplicándote
por intercesión de tu Santísima Madre, la bienaventurada
siempre Virgen María, salud de los enfermos, quieras aliviar
y sanar en la presente enfermedad a tu siervo ........ , si es conveniente
para su bien espiritual y el de mi alma.
Señor Jesús, que al funcionario
real que te decía: "Venid, Señor, antes que mi hijo
muera", le respondisteis: "Vete, tu hijo vive". Sánalo,
Señor.
Señor Jesús, que al ciego
de Jericó, que sentado junto al camino te decía en alta
voz: "Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí",
le respondiste: "Recupera tu vista, tu fe te ha salvado",
y al momento vio. Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que diciendo:
"Quiero, sé limpio", limpiaste al leproso, que te decía
suplicante: "Señor, si quieres puedes limpiarme". Sánalo,
Señor.
Señor Jesús, que librasteis
al mudo poseído del demonio, hablando luego con admiración
a las turbas el que antes era mudo. Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que sanaste
al enfermo que llevaba treinta y ocho años de su enfermedad,
junto a la piscina de las ovejas, diciéndole: "Levántate,
toma tu camilla y anda" y anduvo.
Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que delante
del hijo muerto de la viuda de Naím, enternecido, dijiste a la
madre: "No llores"; y tocando el féretro, añadiste:
"Joven, a ti te digo, levántate"; entregándolo
luego vivo a su madre. Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que dijisteis:
"Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados".
Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que dijisteis:
"En verdad, en verdad te digo, que todo cuanto pidieras al Padre,
en mi Nombre, os lo dará". Sánalo, Señor.
Omnipotente y sempiterno Dios, eterna
salud de los que creen, escúchanos en bien de tus siervos enfermos,
por quienes imploramos el auxilio de tu Misericordia; a fin de que recobrada
la salud, te den en tu Iglesia ferviente acción de gracias. Por
Cristo Nuestro Señor. Así sea.